Pavoroso
Privilegio
Pensar
Que pudieras necesitarme
Y que no pudiera estar.
Porque tu risa resuena y golpea las paredes de mi alma
y las derrumba y las desarma
y es tu misma risita la que las levanta
y las pinta con crayones y palotes y algo más.
Porque tus manos son tibias y se amoldan a mi cara
y me queman y me abrazan
y me curan con caricias, pegoteadas,
regordetas, siempre abiertas para dar.
Pavoroso
Privilegio
Pensar
Que pudieras necesitarme
Y que no pudiera estar.
Porque tus ojos se clavan y pinchan a mis palabras
Y tus cejas son dos arcos que disparan
Las flechas de tus miradas, encantadas
Intrigadas, curioseando y algo más.
Porque tu vida es mi vida y yo sin ella no existía,
No era, era nada, aunque yo no lo sabía,
Sentía que algo latía, juntito a mi corazón
¿Quién a quién le dio la vida? Eso me pregunto yo.
Pavoroso
Privilegio
Pensar
Que pudieras necesitarme
Y que no pudiera estar.
jueves, 10 de septiembre de 2009
lunes, 29 de junio de 2009
Soy la que articula el pensamiento
que no te pienso; contar, ni aún con palabras.
Hay ciertos pensamientos para los que no existen palabras,
yo hago palabras que no existen para ellos,
y siguen sin existir.
Hago gestos y muecas para decirte
y mi cara deja de existir.
Hago abrazos para explicarte
y mis brazos se encuentran de vuelta en mi espalda
y no estás.
Canto para demostrarte lo que siento
y de mi boca sale un trapo,
un zapato y después.
Hago un baile, algo ridículo, ritual.
Grito y mi voz es minúscula
y mi vergüenza mayúsucula
Hago un poema, lo termino
y todavía no sé
qué te quiero decir.
Para Gino, a quién hubiera querido conocer...
Gastadas las suelas de tanto volar
los cordones de tu alma se desataron,
seis dulces huellas tu vida escoltaron
seis tristes ojos te miran zarpar.
Insostenible horma detiene tu andar
de este mundo verde tus pasos pasaron,
en cuanto en tu alma el talento notaron
te llaman, tu arte quieren contemplar.
No hay quién a las puertas no esté ya asomado,
para que le rindan celestes honores
Miguel los ejércitos ha organizado.
Ofrece su rostro Quien todo ha creado,
le tiende blanquísima mano la Madre
y el Niño sonríe al zapatero alado.
los cordones de tu alma se desataron,
seis dulces huellas tu vida escoltaron
seis tristes ojos te miran zarpar.
Insostenible horma detiene tu andar
de este mundo verde tus pasos pasaron,
en cuanto en tu alma el talento notaron
te llaman, tu arte quieren contemplar.
No hay quién a las puertas no esté ya asomado,
para que le rindan celestes honores
Miguel los ejércitos ha organizado.
Ofrece su rostro Quien todo ha creado,
le tiende blanquísima mano la Madre
y el Niño sonríe al zapatero alado.
jueves, 25 de junio de 2009
Dichoso Júpiter

Miro de lejos estas vidas, que fueron vidas mías
y están tan lejanas que me son ajenas
y algo que resuena me lleva a mirarlas
y tengo que dejarlas rápido
antes que la llave gire y otra vez se abra
la puerta que estaba cerrada.
Una luz leve entra
por debajo de las puertas
pero no ilumina, esa luz no ilumina
sólo resalta las sombras
me dice que al final, mi vida no es mía
que me la quitan, me la van quitando
cada vez que me dejan
nunca me llevo algo
siempre se llevan de mí.
jueves, 18 de junio de 2009

Sé quien soy, pero hay demasiadas cosas que no recuerdo de mi vida. Días y días que están ya, y para siempre en la oscuridad, extinguidos. Cuántas cosas que dije y ahora no son más que mutismo, y tantas otras que vi y son sólo ceguera. Música que nunca más voy a escuchar y letras que no voy a memorizar.
¿Cuántas palomas escuché cantar entre los pinos, en las mañanas húmedas de mar? Aún no son suficientes para aprender su canto, apenas logro reproducirlo en mi cabeza y se pierde completamente antes de llegar a mis labios (la vida no alcanza). Lo mismo que me pasa con tu cara. Esa cara que me es tan familiar como la mía misma y sin embargo, no logro dibujarte si no te tengo en frente.
Ando siempre asomándome tras de mí, espiando a ver que pasa, asustándome de mí misma cuando atisbo un poco más de lo que quisiera mostrar, o ver, o ver qué pasa al mostrar.
Siempre quise ser "Gorda", pero no logré no ser "Negra" o a lo sumo "Negrita", pero siendo siempre "Ate". ¿Si no puedo siquiera hacerme llamar como quisiera, cómo espero poder ser quién quisiera? ¡QUE COSA TAN ESTUPIDA!
Vi pasar caminando por la calle a la que debí ser. Quise anotar rápido cómo era, para no olvidarme y poder ser como corresponde. Entonces busque desesperada una hojita y una lapicera en el caos de mi cartera y me puse a escribir apurada, mientras corría para llegar a tiempo. Un auto casi me pisa.
Ella tenía un tatuaje en el empeine. Iba por la peatonal con sus auriculares, cantando a voz en cuello una rumbita flamenca que yo sabía. Ella sabía que todos la miraban y le encantaba. Con su ropa semi formal y su pelo colorado.
Ella camina y canta
Yo camino y escribo
en algún lugar del tiempo algo pasó
no soy ella-yo
pero creo que igual soy linda!
Mascarón de Proa
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